Hace unos días me enfermé no sé de qué (dolor de estómago, de cabeza y sin energía).
Así que ése día como no tenía hambre prácticamente no comí (y tampoco entrené).
Y aunque me sentí muy mal, sólo duró un día, y al día siguiente reboté con energía y sintiéndome bien.
Por muy saludable que esté el cuerpo, se va a enfermar. La diferencia está en que si está preparado (por tus hábitos saludables) su escudo de defensa es infinitamente mejor.
-Pável Sáenz