Si lo puedes pensar, lo puedes lograr

photo-1447520248054-4e1a66c26f6e

A todos nos ha pasado alguna vez, hemos tenido sueños o metas pero por miedo al ridículo o falta de confianza no hemos avanzado para alcanzarlos, pero se mantienen en tu mente, pasa un tiempo y siguen estando ahí, inconclusos.

No tiene por qué ser así. Es ahí donde se me viene a la cabeza la reflexión del escritor Pearl S. Buck:

“No espero por estados de ánimo. Logras nada si haces eso. Tu mente debe saber que debes empezar a trabajar”.

Ésta actitud la puedes aplicar a algún movimiento nuevo, a limpiar tu alimentación, superar un record personal y todos los etceterás.

Algunos puntos que te pueden ayudar a llegar a destino.

  1. El Destino Final

¿Dónde quieres llegar? ¿Qué quieres alcanzar? No siempre se puede responder esto, pero si lo tienes en la cabeza es más fácil apuntar la brújula. Piensa cuál es el destino de la travesía, aunque no tenga fin necesariamente. ¿Bajar de peso? ¿Subir tu nivel atlético? ¿Tener una vida sana?

  1. Comparte tu idea

La energía positiva es necesaria para lograr cualquier objetivo, tus seres queridos, tus amigos o compañeros son excelente motivador. Al compartir lo que buscas, el apoyo de ellos te mantendrá en una senda más sólida.

  1. El Mejor Momento Es AHORA

Si puedes avanzar aunque sea un paso hacia la meta hoy, hazlo hoy. No mañana ni pasado. Paso a paso, el pequeño logro, el pequeño triunfo te acerca cada vez más. Una vez que empieza la inercia, no la detengas.

  1. La Fuerza de Inspiración:

Aprende de los que saben, investiga a los que logran, observa cómo lo hacen. Estás rodeados de coaches, atletas, montón de información en línea y por supuesto éste blog por ejemplo de los que puedes nutrirte. Aprovecha la época en que vivimos, donde a todo es más fácil llegar.

  1. Ataca tu debilidad

Si hay algo que se te hace más difícil, hazlo con más regularidad. Si tu debilidad es la fuerza, no faltes los días que hay clase de levantamiento. Si tu capacidad respiratoria puede mejorar, no evites ése aspecto. Si tienes que dedicarle más tiempo que tus compañeros a estirar, entonces no lo dejes de hacer. Si las comidas es dónde te caes, resuelve eso progresivamente. Ataca tu debilidad hasta que sea una fortaleza.

Ve con todo.

Originalmente publicado en pavelsaenz.com