Uno de mis alumnos más antiguos se llama Eduardo, en su tiempo libre hace de Iron Man en eventos y otros.
Muchos niños se le acercan para fotos, jugar la fantasía y compartir.
Eduardo tiene las expresiones, el físico, la onda. La personificación que se requiere. Los gestos. Se mete en el personaje. Y crea la atracción de la gente.
Es algo masivo para el público que disfruta del tema.
Pero en ésta oportunidad, Eduardo accedió a colaborar conmigo en algo que no apunta en ésa dirección. Es una expresión más interna.
Puedes ver mi nuevo cortometraje AQUÍ
-Pável Sáenz