La hora para ti

Hay temporadas del año en que los días se vuelven eternos.

Esa sensación de vuelta de varios días feriados, en dónde como que todo se siente simplemente descoordinado.

Por un lado, puede que las responsabilidades cotidianas te alejen del entrenamiento. Y por otro lado sientes más estrés mental del acostumbrado.

Estas en medio de un tira y afloja, entre los quehaceres de tus hijos, tus exámenes en la universidad o el documento para tu jefe que te tiene agobiado.

Es en esos momentos, en esas temporadas, esos días, en que el ir a entrenar es una ventana que te da respiro. La hora para ti. Solo una hora para ti hace la diferencia.

Esto lo he visto una y otra vez en los alumnos, porque me lo dicen, se les nota en sus caras, en sus cuerpos. Que el haber venido a entrenar los alivia, por una hora que sea, de los días cargados.

Es prioridad, que a menudo dejes una hora ti, sea caminar, escuchar música o venir a entrenar con tus amigos.

-Pável Sáenz